Resulta difícil a veces hablar de tener que entrenarse para cosas que en la Biblia son tan claras que con un entendimiento medio, una simple lectura sería suficiente para comprender lo que Dios desea de nosotros.
Este es el caso de temas como el de la evangelización, el apartarnos del pecado que nos esclavizaba y del cual hemos sido liberados o el ejercitar esa casi desconocida virtud de nuestros días de dar.
A este último tema me quiero referir. El pasado 2 de agosto tuvimos en las instalaciones de la Convención Bautista de Maryland/Delaware una conferencia llamada “Es un Nuevo Día para la Libertad Financiera”, un programa desarrollado por la Convención Bautista del Sur y el Ministerio Crown para exponer los principios bíblicos acerca del manejo del dinero por parte de los creyentes.
La asistencia fue excelente teniendo 62 asistentes en total de 13 diferentes iglesias hispanas de Maryland. El presentador Carlos Vélez, un hermano pastor, plantador de iglesias y seguidor de Jesús, miembro de la Alianza Cristiana Misionera, captó la atención de todos desde el principio. Su pasión y conocimiento del tema resultaron fundamentales para el éxito de la actividad.
Si desean contactar para sus propias iglesias u organizaciones un seminario de este tipo les recomiendo visitar los siguientes links: www.sbc.net/newday o www.crown.org, ahí podrán contactar a las personas correctas para obtener toda la información requerida.
Pero lo mas importante es que este tipo de eventos nos permite darnos cuenta cuan alejados vivimos los cristianos del estilo de vida que Dios espera de nosotros y que está claramente expresado en la Biblia.
No entiendo por qué a estas alturas de la historia de la iglesia, hermanos fieles deben de enseñarnos a ser fieles con nuestras finanzas, entendiendo con esto algo que va mucho mas allá del diezmo o las ofrendas que damos para la iglesia los domingos y abarcando nuestra vida financiera en general.
Mayordomía es más que separar el 10% para Dios: es hacer lo correcto con el 90% que nos queda y hacerlo a la manera del Señor. Ahí está la parte difícil del asunto y me temo que es parte de la famosa frase de Jesús de perder nuestra vida para encontrarla o negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguirlo a él. Y es precisamente cuando se llega a este punto de quiebre en nuestras vidas en las que se nos enfrenta con decisiones radicales a fin de ser verdaderos seguidores de Cristo y dejar de ser simplemente miembros de una iglesia. Y también me temo que es por eso que muchos evitan llegar hasta ahí.
Si no estamos dispuestos a renunciar a nuestra vida como la conocemos para vivirla como Jesús nos ha llamado a hacerlo, entonces tampoco experimentaremos las bendiciones de una relación mas profunda con el Señor y nos quedaremos en el punto de la mediocridad espiritual en la que no somos capaces de ser instrumentos de Dios efectivos para extender su reino en la tierra.
¿Ustedes que creen?