Moviéndose a la velocidad de Dios

Entradas de Marzo 2009

Profeta o Pastor?

Marzo 31, 2009 · 2 comentarios

 

Recientemente he visto con dolor como algunas Iglesias han sufrido el ataque de la división (o disensión como lo llama la Biblia), provocando con ello el alejamiento de algunas familias, el dolor de otras y la inevitable sombra de duda y confusión, además del dolor profundo que han dejado las heridas, en el corazón de los pastores.

Podremos concluir que siempre que seres humanos imperfectos estén juntos, se darán este tipo de situaciones o que las diferencias de puntos de vista podrían ocasionarlas, lo cual es probablemente cierto en muchos casos.

Sin embargo, hay algo que en estos casos específicos me preocupa aun mas; es el hecho de que sucede dentro de una congregación de personas que sostienen ser nacidas de nuevo y, por tanto, ser Templo del Espíritu Santo y personas que buscan agradar a Dios y hacer su voluntad. ¿Cómo entonces, explicamos las diferencias tan marcadas en cuanto a visión y valores que mueven a unos y otros?

No me confundan, yo creo firmemente en que Dios aprovecha nuestra individualidad (la cual proviene directamente de El) para usarnos de maneras únicas de acuerdo a nuestros talentos y dones. Lo que está en discusión aquí es si realmente TODOS en esos momentos están escuchando la voz de Dios o no.

Y reflexionar en estos asuntos nos debe llevar, eventualmente, al momento en el cual una congregación busca al candidato idóneo para ser su pastor.

Personalmente creo que el rol de pastor en una iglesia no es el que corresponde al ministerio descrito en Efesios 4. Creo que las iglesias deberían buscar para la posición de pastor a un líder con ministerio profético y don de liderazgo y no a un pastor-maestro.

Déjenme explicar las diferencias. El pastor-maestro descrito en Efesios es el que está atento a las necesidades personales de sus ovejas, las protege él mismo, las sana si se hieren, las busca si se extravían. En la práctica es el que se acuerda de los cumpleaños, el que hace tiempo para la llamada o la visita personal, el que aconseja y acompaña en las tribulaciones, el que enseña la palabra en un ambiente relajado y de camaradería. Este tipo de ministros son indispensables en la vida de la iglesia pero no deberían de ser sus pastores principales, pues su propio llamado los limitará en cuanto a la atención de otro tipo de cosas en la iglesia y en cuanto al número de personas que pueden atender físicamente. El resultado son iglesias pequeñas y con una figura de líder paternal.

El profeta-líder es aquel que tiene una visión más amplia del ministerio de la iglesia, que puede llevar al pueblo hacia un determinado lugar según lo que sienta que Dios le ha indicado, es retador en su mensaje, se siente mas cómodo ensenando en un contexto más grande y no tiene el cuidado personal por los miembros de sus iglesias que posee el pastor-maestro.

Ambos ministerios deben estar presentes en la iglesia para que el ministerio camine debidamente (así como los de evangelista y apóstol de los que hablaremos en otra oportunidad), sin embargo es importantísimo que estén ubicados en el rol o la posición correctos.

Cuando las iglesias solo están buscando un predicador para los servicios y un maestro para algunas de sus clases de Escuela Dominical o grupo de estudio bíblico, y no un líder, aunque lo pongan en una posición de liderazgo, tarde o temprano terminará rompiéndose el hilo y explotará el problema.

El profeta-líder debe estar al frente de la congregación para dirigirla, exhortarla, retarla y recibir la visión de Dios. Los pastores-maestros deben estar atendiendo a los miembros y proveyendo para su crecimiento espiritual y la sanidad de sus vidas.

Si esto empezara a suceder, habrían menos divisiones en la congregaciones y el Reino de Dios avanzaría más rápidamente.

¿Ustedes que piensan?

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Fooling ourselves

Marzo 9, 2009 · 1 comentario

 

This is an article Ed Stetzer shared on his facebook site, and I wanted to talk about it with you.

Personally I believe is a shame to blame the lack of births for our decline. We have more people living in today’s world than ever! What we have is a lack of love for our world and passion for Christ.

What do you think?

 

 

Churches blame empty pews on fewer babies

Denominations see membership drop as boomers age

By Bob Smietana • THE TENNESSEAN • March 8, 2009

Too many old people.  Not enough babies.

That’s what almost every major Christian denomination in the United States has in common — from Southern Baptists to Missouri Synod Lutherans.

In fact, 21 of the 25 largest groups in the United States reported a decline or flat line in membership last year, according to the 2009 edition of the Yearbook of American & Canadian Churches. In most cases, the so-called birth dearth is the reason.

Carl Royster, a Church of Christ statistician, says that churches are seeing the aftereffects of the baby boom.

For example, in the mid-20th century, conservative groups like the Southern Baptists and Church of Christ saw their membership spike. “You had humongous growth in the ’40s, ’50s and ’60s,” Royster said. “Now, the baby boomers are beginning to die off.”

Those boomers had fewer kids than their parents, leaving fewer descendants to replace them in the pews.

Royster said that he’s not panicking about the church decline. But he’s worried about the future.

“The sky is not falling yet,” he said. “But in a few years, it might be.”

Paul Prill, professor of communication at Lipscomb University and the part-time preacher at Acklen Avenue Church of Christ, says the congregation once averaged about 120 but fell to 50 when kids in the church grew up and moved away and older members became too frail to attend.

In recent years, young married couples settling in the area have begun returning, at a trickle’s pace, bringing the congregation back to about 80 members.

But it’s a slow process, Prill said.

“It’s hard to reach people who are in their 20s and are not going to church,” he said.

Trend hits conservatives

Until recently, the membership decline had affected mostly mainline Protestant denominations, like Episcopalians and Methodists. Now the nation’s two largest groups, Southern Baptists and Roman Catholics, are watching their numbers drop. In the 2009 Yearbook, Roman Catholics lost about 398,000 members, or 0.59 percent. Southern Baptists lost
about 40,000 members, or 0.24 percent.

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